Claudio Sánchez

“Yo mismo”, Claudibujarte

Abril – Mayo 2019

          Claudio Sánchez bajo el título de “Yo mismo”, nos presenta un conjunto de veinticinco obras de carácter paisajístico y retratos, unos resueltos con técnicas mixtas y otros dibujos con lápiz y grafito. El paisaje y el retrato son los dos temas que trata habitualmente este artista que es un extraordinario dibujante y tiene un gran interés por el dibujo como queda reflejado en su propio nombre artístico.

            En sus paisajes representa su entorno urbano e industrial como en los cuadros de la cementera y los diferentes paisajes del río Guadaíra con sus molinos.

             El paisaje ha sido en Alcalá de Guadaíra un elemento esencial, sobre todo en las diferentes representaciones del río que la baña y que da nombre a la ciudad, la belleza del mismo ha interesado a gran cantidad de artistas españoles y extranjeros desde el siglo XVIII hasta nuestros días. Podemos citar a artistas como Zuloaga, Fortuny, Sánchez Perrier, José Arpa, Gonzalo Bilbao, Hohenleiter, Romero Ressendi, etc., artistas que han pintado y algunos han residido durante un tiempo en Alcalá de Guadaíra.

           Claudio es un pintor de Alcalá y conoce perfectamente esa tradición paisajística de la misma que ha hecho que esta ciudad sea conocida también como “Alcalá de los pintores”, e inmerso en ella continúa interesado en avanzar y aportar su visión personal de la representación paisajística utilizando como tema su ciudad y su entorno. En su obra paisajística, sustentada en el impresionismo, en la que podemos destacar la importancia de la luz y el color, elementos muy presentes en la tradición pictórica alcalareña. Decía Manet que “El principal personaje de un cuadro es la luz”, es una afirmación que tiene muy presente Claudio a la hora de abordar sus creaciones, obras en las que la luz adquiere un protagonismo especial, una luz precisa con la que crea unas veces atmósferas envolventes en las mismas y en otras ocasiones nos provoca determinados contrastes entre zonas iluminadas y oscuras. En cuanto al color, está perfectamente elegido, como decía Matisse “El color adquiere expresividad total solamente cuando está organizado, cuando corresponde exactamente a la intensidad emotiva del artista…”, Claudio organiza sus obras a partir de manchas abstractas de color que poco a poco va ordenando y construyendo sus pinturas con las que nos introduce en un espacio pleno de belleza.

             En cuanto a los retratos, su otra temática artística, son de corte realistas y en ocasiones hiperrealistas, son obras realizadas con gran precisión de detalles y en las que también parte de manchas abstractas. Son retratos, de amigos o personas que admira, en los que analiza no solamente las características físicas de los personajes sino que intenta ver algo más que la cámara fotográfica no puede captar, intenta acercarnos a los mismos, a la personalidad del retratado y para ello se vale de la conexión que podemos establecer con ellos, con su mirada o actitud, con objetos o espacios en los que sitúa en algunas ocasiones a los retratados, elementos que nos ayudan a conocerlos mejor.

  Esta exposición, que oscila entre el impresionismo de sus paisajes y el realismo de las personas retratadas, es una gran oportunidad de acercarnos a un artista que conoce y domina su oficio, que antepone sus intereses creativos a un estilo único, y que trabaja de una forma intensa y sincera para conseguir esa comunicación de sentimientos y emociones que quiere establecer con el observador de su una obra.

Algunas Vistas de Exposición «Yo mismo»

Algunas Obras de Exposición «Yo mismo»